Manual de escritura para diseñadores

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Los diseñadores, que usualmente se comunican tan bien con los medios visuales, se llenan de terror cuando tienen que hacerlo de forma escrita. Es paradójico, después de todo son comunicadores, y la manera de conseguir una comunicación plena es encontrar un equilibrio entre la imagen y el texto.

Llegó la hora de enfrentar ese miedo. Estamos es una época de presupuestos recortados en que los diseñadores cada vez tienen que ocuparse más de cada una de las partes del proceso creativo: desde las pequeñas tareas de escritura, hasta reportes anuales.

Si le das una mirada a las lista de reconocimientos que se hacen cada año en el mundo del diseño lo confirmarás.

Aceptar el reto que esto supone puede ser una experiencia gratificante, si lo haces enriquecerás tu creatividad y ampliarás los limites de tu capacidad de expresión.

 Ten presente que para conseguir avances es muy importante la práctica, aquí te traemos algunos trucos cuya efectividad ha sido comprobada, ideados especialmente para que puedas encontrar las palabras precisas en tu próximo proyecto.

1. Empieza con las palabras. Probablemente te sientas más cómodo al empezar un proceso dibujando. Pues bien, prueba con las palabras: vuelve al concepto y hazlo tu punto de partida, de manera que puedas inspirar imágenes a partir de palabras.

2. Conoce el territorio. Saca tiempo para revisar revistas y publicaciones anuales. Éstas tienen ejemplos de escritura excelente. Lee y aprende de los mejores artículos: toma nota de la técnica que usan tus autores preferidos y hazte una idea de cómo escribir dependiendo del formato: folletería, sitio web o cualquiera que necesites.

3. Encuentra las claves. Haz fichas con palabras clave que sirvan como punto de partida en el proceso creativo. Compleméntalo con listas de palabras que evoquen emociones en dos vías: primero que te sirvan para trabajar con el cliente y segundo, para tu trabajo creativo personal.

4. Crea un mapa mental. Toma cada palabra en tu lista y encuentra otras relacionadas. Parte de ese punto y pregúntate ¿qué otras palabras se me vienen a la mente? ¿qué imágenes me inspira? ¿existen conexiones entre ellas? Es una buena idea tener un diccionario o una enciclopedia a la mano, ahí podrás encontrar los matices de cada significado o sus sinónimos, éstos pueden proporcionárte un terreno fértil para nuevas ideas.

5. Sácalo todo. Cuando llega el momento de redactar lo mejor es dejarse llevar por la creatividad. Escribe los pensamientos como vienen, no es necesario corregir ni usar frases completas. Los resultados de este tipo de escritura desprevenida pueden llegar a sorprenderte.

6. Organiza y edita. Esta es la parte difícil. Aquí vas a tener que depurar lo que tu subconsciente produjo en el paso anterior y a darle forma. En caso de que se trate de un escrito largo identifica un punto o tema principal y haz que cada frase la apoye, asegurándote de que cada pensamiento encamine lógicamente al lector a la siguiente. Para cosas pequeñas como titulares, selecciona uno entre los cinco mejores y perfecciónalo hasta que estés convencido. Pídele la opinión a alguien en quien confíes y mantén tu mente abierta a la hora de las correcciones.

7. Simplifica. No tengas piedad con tu lápiz rojo, MIENTRAS MENOS PALABRAS MEJOR.


 


Escrito por: Juliet D’Ambrosio

Traducido por: Neonclip

Extraido de:www.howdesign.com

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